domingo, 12 de mayo de 2013

I miss you...

Encontré un alma herida,
errante en una habitación.
Con muebles de gran medida,
gigantes a su alrededor.

Miraba por la ventana,
a la multitud pasar.
Mientras ésta se ahogaba,
pensando en volver atrás.

Como una flecha clavada
él podía recordar,
el rostro de su amada
y no hacía más que llorar.

 “¡Oh! mi amada querida,
¿Cómo te dejé escapar?
Sin decirte noche y día,
    lo que te he llegado a amar.”

“Ahora estoy enfurecido,
 conmigo y con nadie más.
un niño recién nacido,
 como un potro sin domar.”

“Ya no puedo con mi alma,
he llegado hasta aquí ya.
Cedo mi vida en calma,
   a quien se la quiera llevar.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hello...